Para obtener el mejor rendimiento de tu balón de rugby Gilbert, sigue nuestra guía de cuidado a continuación.
Limpieza
Antes de cada sesión de entrenamiento o partido, debes limpiar tu balón de rugby para eliminar el barro o los residuos. Hazlo con un paño suave, un detergente ligero y agua tibia para mantener el agarre en condiciones óptimas durante el mayor tiempo posible.
World Rugby confirma que las recomendaciones actuales de Gilbert son adecuadas; sin embargo, se debe recordar a los jugadores que la higiene de las manos también es una parte importante de este proceso.
El proceso clave de 4 pasos:
- Agua jabonosa
- La higiene personal de las manos es la prioridad.
- No manipules el protector bucal una vez que haya estado en tu boca. Si es necesario, límpiate las manos antes de manipularlo.
- Los equipos deben limpiar los balones con agua jabonosa antes del juego y, cuando sea posible, durante el juego.
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Inflado y presión del aire
Todos los balones de rugby deben inflarse a la presión correcta de 9-10 psi; para los balones de partido recomendamos 9,5-10 psi.
Ten mucho cuidado de no inflar demasiado el balón, ya que esto puede afectar permanentemente a su forma y rendimiento. Si lo has inflado en exceso accidentalmente, es importante reducir la presión lo antes posible, idealmente utilizando la válvula de liberación de un manómetro de rugby Gilbert. Antes de usarlo, comprueba la presión y ajústala según corresponda, ya que pueden producirse ligeras variaciones en la presión del balón debido a los materiales naturales utilizados en la cámara y a los cambios en el clima exterior.
Recomendamos utilizar la bomba de estribo (u otra bomba manual) para inflar los balones. No se recomienda inflarlos con un compresor o una línea de aire, ya que puede provocar un inflado excesivo y hacer que cambien las propiedades del balón.
Almacenamiento
Después de un partido de invierno con lluvia, tu balón debe almacenarse en condiciones óptimas para prolongar su vida útil. Esto significa conservarlo en un entorno seco. Aunque el balón es impermeable, si se deja en un lugar húmedo, pequeñas cantidades de agua se acumularán en su interior y acabarán aumentando su peso. Esto afectará en última instancia a tu rendimiento en el campo y el balón no durará tanto.