El diseño
En 1995, Gilbert Rugby se convirtió en el proveedor oficial de balones de la Copa Mundial de Rugby y presentó el balón de partido Barbarian. Desde entonces, el diseño del balón de partido de la RWC ha evolucionado enormemente, y Sirius no es una excepción.
El balón de partido Sirius no solo se ha desarrollado teniendo en cuenta la tecnología avanzada, sino también un diseño que coordina con la imagen y el estilo del torneo de la RWC 2019.
Para 2019, la Copa Mundial de Rugby ha diseñado una imagen y un estilo que combinan lo antiguo con lo nuevo, al tiempo que representan al país anfitrión —Japón— como elemento central. El concepto gráfico principal utiliza biombos, tradicionalmente empleados en Japón para proteger los hogares de las corrientes de aire, junto con influencias modernas del rugby.
El gráfico principal utiliza el biombo para representar las 6 secciones de un campo de rugby, en combinación con el monte Fuji y el famoso nudo mizuhiki, símbolo de la unidad en Japón. Por último, el sol naciente en el centro del gráfico ilustra a Japón como el corazón del mundo y del rugby mundial en 2019.
A partir de esta imagen y este estilo, se estableció el diseño del balón de partido Sirius. Los patrones de espiral fractal que recorren el balón, junto con los destacados marcos de colores más oscuros, permiten a los jugadores distinguirlo fácilmente en el campo durante el juego. Además, el sol naciente aparece representado en ambos extremos del balón para proporcionar a los jugadores un punto de referencia claro cuando gira en cualquier ángulo.